La imaginación y el juego

Muchas veces he pensado que tener imaginación es virtud de unos pocos, y que hay otros que nacemos sin ella y así lo tenemos que aceptar. Algo así como el que nace con los tobillos gordos o muy pelud@.

A priori puede parecer una característica superflua, o sin importancia, pero pienso que no es así. La imaginación y la creatividad son indispensables hoy en día. Dicen que Steve Jobs era ante todo un genio creativo. A quién si no se le pudo ocurrir una idea tan revolucionaria como el IPhone, un concepto de uso y utilidad totalmente novedoso. O como Leonardo da Vinci, que al margen de su formación como pintor, se le conoce también como creador de múltiples artilugios, muchos de ellos aún utilizados actualmente.

Pero no nos pongamos el listón tan alto, conformémonos con trabajar un poco cada día con nuestros niños el desarrollo de su imaginación. Para ello podemos empezar por unas acciones sencillas. La primera es sencillamente aumentar el tiempo de juego. La segunda es dar al niño juguetes lo más sencillos posible. De este modo, se acostumbra a jugar con su mente, se esfuerza por crear y no se limita a usar lo que otros han pensado para él. Piensa en la diferencia que existe entre un niño que elabora una función de teatro basada en un cuento, y otro que ve el mismo cuento en una adaptación para la televisión. Mientras en el primer caso utiliza sus propias habilidades (expresión oral, memoria, imaginación) que surgen de su interior, en el segundo caso simplemente acepta la historia y la imagen que una gran compañía ha diseñado para él. No hay trabajo creativo.

La buena noticia es que la imaginación se ejercita con el uso. Cuanto más tiempo dediquen a jugar, más estarán desarrollando su capacidad de crear. El tiempo de juego es inmensamente importante en la primera infancia. Porque desarrolla la imaginación y la creatividad, cualidades que serán imprescindibles para ellos en la edad adulta, les permitirá afrontar los desafíos personales y profesionales con una perspectiva positiva y resolutiva. Démosle al juego la importancia que tiene. ¡Ya habrá tiempo para los inventos!